Biopsychology.org

English

Artículos Casos   Libros Apuntes Otros  

"La desamortización de Mendizábal en la provincia de Zaragoza (1836-1851)".  P. Marteles, 1990. (pmartele@pie.xtec.es)

Atrás Arriba Siguiente

 

5.2.-  ANÁLISIS DE LAS FINCAS

El CUADRO Nº 68a, Nº 68b y Nº 68c muestra en 13 páginas y agrupadas por partidos judiciales, las localidades de ubicación de las fincas y lo que se vendió en cada una de ellas. Junto al total se especifica las que procedían del clero regular o secular y en cada caso si se trata de rústica o urbana. Gracias a las columnas con datos sobre la importancia de lo adquirido por compradores que no eran del pueblo se puede apreciar en cada caso la importancia de lo adquirido por los vecinos de la localidad de la finca (% de número de fincas, de remate, de valor inicial, de extensión rústica y de rentas). Incluye el dato del porcentaje de fincas que pertenecían originariamente a una institución de fuera del pueblo.

La información adquiere mayor interés para los lugares en que se vendieron más fincas. Ello suele coincidir con las cabezas de partido, siendo de destacar la existencia de varios pueblos con muchas ventas en el de La Almunia. El primer pueblo que aparece de cada partido se ha marcado con una señal "****" antes del nombre y se ha añadido además, entre paréntesis, el nombre del partido de que se trata. La ordenación de pueblos es pues alfabética dentro de cada partido judicial.

Los CUADRO Nº 69 y Nº 70 agrupan las fincas por partidos judiciales. En el primero se aprecia la importancia proporcional en cada partido del total de fincas clasificadas por su valor de remate (los porcentajes de partido suman 100) y en el segundo la de las rústicas en función de su extensión. A destacar el peso que significan en ambos casos los porcentajes de las fincas más caras y grandes en los partidos de Ateca (monasterio de Piedra), Caspe (monasterio de Rueda) y Sos (monasterio de San Juan de la peña y otros).

Zaragoza fue el partido en el que hubo más ventas y es a la vez en el que el reparto de fincas por categorías de remate es más equilibrado. En ese sentido Calatayud se le aproxima, con la diferencia de que las fincas más caras desempeñan un proporción menor. En Tarazona, que fue el segundo partido en número de ventas el predominio de las fincas con bajo remate es contundente. Si se contemplan los cuadros con cortes que incluyan mas de una fila, como por ejemplo de 12.500 a 50.00rs o de 1 a 4 Ha pueden observarse diferencias entre partidos que resultaría demasiado prolijo transcribir.

El CUADRO Nº 71 es un cuadro de apariencia más simple que otros porque lo que pretende básicamente es presentar los precios medios por hectárea de los distintos tipos de fincas rústicas que se vendieron.

En un principio calculamos esos precios en función de los remates obtenidos por las fincas. Pero a la vista de que en el montante del remate influyó poderosamente la forma de pago de la finca, finalmente hemos optado, para evitar distingos entre regular y secular, ofrecer también el precio medio de la tierra en función del valor por el que fue anunciado y considerar este dato de mayor interés real. A partir de las rentas de las fincas hemos calculado igualmente el rendimiento anual medio por hectárea de las de cada tipo en cada partido.

En el caso de las torres o granjas los precios y el rendimiento por hectárea están deformados al alza debido a que tanto en las rentas como en el valor inicial se incluyen edificios de más o menos valor que encarecen la finca. En todos los tipos de fincas las diferencias entre partidos son notables y como no queremos entrar en detalles, aparte de destacar la excelente rentabilidad y precio por hectárea de los huertos y el olivar, aludiremos únicamente a un dato que no aparece en el cuadro pero que se puede deducir por omisión: en todo el partido judicial de Cariñena (actualmente tierra de vinos por excelencia) no se vendió ni una sola viña.

Los CUADRO Nº 72, Nº 73 y Nº 74 desglosan las fincas por procedencias: las de frailes, monjas y clero secular son clasificadas por rústica y urbana, después por categorías de rústica y urbana y finalmente por valores de remate de las fincas.

Los CUADRO Nº 75, Nº 76 y Nº 77 distinguen dentro de la procedencia por sexos si se trata de monasterios o conventos y dentro del clero secular los distintas grupos. Y esas variables se cruzan con las de tipos de fincas, valores de remate y tamaño de las fincas.

Finalmente, los CUADRO Nº 78, Nº 79, Nº 80 y Nº 81 amplían todavía más la perspectiva y detallan sólo para las órdenes religiosas del clero regular los mismos aspectos que los cuadros anteriores más el de las fincas por su valor inicial (aspecto éste que puede ayudarnos a saber si fueron fincas que se subastaron también en Madrid o no).

 

 

Atrás Arriba Siguiente

© Biopsychology.org, 1998 - 2006

 
Última actualización:
21/03/06