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"La desamortización de Mendizábal en la provincia de Zaragoza (1836-1851)".  P. Marteles, 1990. (pmartele@pie.xtec.es)

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6.9.- LAS FINCAS DEL MUNICIPIO DE ZARAGOZA

En los cuadros de este apartado se aspira a ofrecer una panorámica general de las fincas desamortizadas en el término municipal de Zaragoza y sobre la identidad de los propietarios originales de esos bienes. Se trata de un conjunto importante de fincas (1.498 en total) y que afectó a una considerable parte de la inversión total (55 millones de los 126 que se obtuvieron en toda la provincia). Los porcentajes de los cuadros van referidos al total de lo desamortizado en la localidad y como es importante la proporción de fincas urbanas en todos los cuadros se ofrece el número de fincas con extensión rústica que viene a ser indicativo de la clase de finca de que se trata. Las medias se refieren en unos casos a los compradores y en otros a las fincas.

Buena parte de los cuadros se ocupan de distinguir la distribución de los bienes en cada uno de los términos del municipio en que se hallaban. De la mayor parte contamos igualmente con la información de la partida exacta en que se encontraban pero es un dato que vamos a ignorar en este trabajo y que se espera utilizar unido a los de otra investigación que aborda las ventas de la etapa de "Madoz" para tratar de ver en conjunto el impacto de la desamortización en el municipio de Zaragoza (considerando tanto las partidas rústicas como las calles de ubicación de los bienes urbanos) en el período comprendido entre 1836 y 1875.

Al igual que los cuadros 18 y 19, que se ocupaban de los propietarios primitivos de Zaragoza ciudad, se concibieron para que pudiera servir de contraste en el caso de algunos estudios ya realizados por otros autores, con los cuadros de esta sección seguimos manteniendo esa aspiración a la vez que pensamos que pueden servir como punto de partida para otros trabajos, ya que no son otra cosa que un material de referencia que prácticamente no vamos a analizar ni pormenorizar en nuestros comentarios.

El CUADRO Nº 152 muestra claramente que la mayoría de las fincas de la capital se vendieron en los primeros años y refleja sólo muy incidentalmente la irrupción de las fincas del clero secular a partir de 1842 debido a que entre las que se vendieron no fueron muchas las rústicas de esa procedencia que se hallaban en el término. El CUADRO Nº 153 detalla el indiscutible predominio de las fincas urbanas en los tres primeros años, mientras que en 1839 la situación es radicalmente la contraria. La media de valor inicial e inversión de los compradores de fincas urbanas en Zaragoza es siempre superior a la de los de rústica y ello no hace sino resaltar la importancia continuada de ese tipo de bienes a lo largo de toda la desamortización.

El CUADRO Nº 154 agrupa los bienes de la ciudad en distintos tipos de rústica y urbana. Individualmente, las viviendas constituyen el mayor volumen de bienes, seguido de cerca por las tierras de labor y ya a mucha distancia por el olivar en cuanto a número de fincas y compradores. Las viñas duplican la extensión del olivar y las fincas vendidas como torres o granjas (pocos compradores pero con un considerable desembolso medio y fincas de gran tamaño) duplican la extensión del viñedo. El total en remate y valor inicial de los bienes rústicos es casi exactamente la mitad del de los urbanos.

Este último dato se aprecia igualmente en el CUADRO Nº 155 que distingue los bienes situados en el casco urbano y los ubicados en cada término del municipio (en los que puede haber alguno de naturaleza urbana tales como los molinos y otros calificados como industriales). Los términos de la Almozara y el Rabal, ambos de rica huerta a las puertas mismas del casco urbano son los que contaron con mayor número de fincas. Sin embargo, en el de Urdán es donde se situaba la mayor parte de extensión rústica vendida.

El CUADRO Nº 156 muestra exactamente el tipo de finca que se vendió en cada término del municipio y refleja que casi la mitad de las fincas que hemos incluido en el apartado de "sin localizar" son huertos situados intra y extramuros de algunos conventos. El precio medio de las 667 viviendas del casco urbano resulta bastante elevado y a ellas corresponde el mayor volumen de la extensión urbana controlada y algo más de la mitad del valor inicial y de remate del total desamortizado en el término municipal.

El CUADRO Nº 157 constituye una ampliación y desglose de los cuadros 18 y 19 que se ocupaban de las propiedades totales (no sólo en Zaragoza) de los conventos y monasterios de la capital. Este cuadro distribuye el número de posesiones de cada institución religiosa en los distintos términos de la ciudad. La mayor presencia de antiguos propietarios se da en el casco urbano y la columna de rentas ilustra sobre los beneficios que anualmente generaban las propiedades situadas en cada ubicación. El mayor propietario rústico es el convento de San Lázaro de Mercedarios calzados que en el término de Urdán poseía 467 Ha. pero que aparece prácticamente en todos los restantes con otras fincas de menor extensión.

El CUADRO Nº 158 muestra que las 44 fincas de más de 4 Ha. de extensión (de hecho su tamaño medio casi alcanza las 16 Ha) constituyen más de la mitad del total de extensión enajenada. No hemos calculado los precios por Ha. porque se confundirían los tipos de fincas, pero no deja de ser significativo el hecho de que en las fincas de menos de 2 Ha cuanto más pequeñas mejor fue su cotización y que las medias de remate de los tres tramos de fincas rústicas más pequeñas sean bastante similares (a pesar de que sus rentas y valor inicial reflejen una mayor diferencia). La parcelación (o falta de agrupación para su venta) de fincas hasta un tamaño ínfimo en la zona que rodea a la capital no parece que fuera un factor que perjudicara su venta.

El CUADRO Nº 159 clasifica las fincas por su valor inicial mezclando rústicas y urbanas y muestra que que un 84% de ellas se anunciaron por menos de 20.000rs, pero en conjunto no llegaron a cubrir la mitad del valor inicial o de remate del total y sólo algo más de la mitad de la superficie rústica. La progresión hacia una mayor mejora del índice de cotización no es tan clara como en el CUADRO Nº 160 que clasifica las fincas por precios obtenidos en remate.

Y finalmente, los CUADRO Nº 161, Nº 162, Nº 163 y Nº 164 nos ilustran sobre los compradores que compraron bienes en el municipio. En la sección siguiente y a lo largo de muchos cuadros nos ocuparemos de los compradores vecinos de Zaragoza que compran en la capital y muchos otros lugares de la provincia. En estos cuadros se incluye a algunos compradores de fuera de la ciudad (sólo 10, de los que 5 eran de Madrid y 1 de Bilbao) tal como refleja el cuadro 161 y en general el predominio numérico (y más todavía en la importancia de lo que compran) de los que invierten mucho es evidente en todas las tablas.

 

 

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Última actualización:
21/03/06