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"La desamortización de Mendizábal en la provincia de Zaragoza (1836-1851)".  P. Marteles, 1990. (pmartele@pie.xtec.es)

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11.3.- LAS DOCTRINAS DE FLÓREZ ESTRADA

11.3.1.- INTRODUCCIÓN

Este apartado constituye un ensayo de presentación resumida de las teorías y opiniones de Flórez Estrada en los temas más relevantes que enlazan con la desamortización y la crítica a su proyecto alternativo. De hecho viene a ser como un largo prólogo a base de una selección de textos del autor, en la que no hemos insertado ningún comentario, que desemboca bruscamente en unas breves reflexiones sobre la hipotética bondad o viabilidad de su propuesta.

En ningún momento se ha pretendido poner en tela de juicio las afirmaciones de ARTOLA (1958), ARANGO (1970) u otros autores sobre la excelencia, amplitud y profundidad de la formación de Flórez Estrada, ni su carácter de adelantado en teorías que serían más tarde abrazadas por el socialismo. Al dedicarle un espacio en estas páginas se aspira únicamente a poner en evidencia que si bien el proyecto de Mendizábal adoleció de un cierto grado de precipitación que obligó a numerosas aclaraciones posteriores, la propuesta de Flórez Estrada se formuló incluso con un estado de concreción menor en cuanto a los aspectos prácticos a resolver en su aplicación.

En nuestra opinión, el plan de Flórez Estrada no era viable con las características que él lo presentó, y por consiguiente no puede ser usado en ningún momento como fiel o punto de contraste para valorar el desarrollo del mecanismo que puso en marcha Mendizábal. Quede claro que no queremos hacer una crítica al sistema de censos enfitéuticos en aras de una posible defensa de los de otro tipo. Abordamos la viabilidad u oportunidad del proyecto en su conjunto y no el análisis de sus componentes teóricos.

Lo que se critica, en el fondo, es la debilidad de varios de los puntos o argumentos expuestos por él para intentar convencer a sus coetáneos de que su propuesta era la más coherente y conveniente. Su falta de éxito debió provocarle un gran desengaño al ver fallida la ocasión de instaurar la auténtica Ley Agraria de los pueblos. En su contestación a La Sagra, Flórez Estrada aún considera que su plan es viable porque al Estado la "gran masa de terrenos baldíos y de bienes nacionales nada le costaría...". Pero en esas fechas nuestro autor parece haber renunciado ya a sus esperanzas y mantiene la polémica a un nivel puramente teórico.

La incautación de los bienes del clero en esta década significó para Flórez Estrada la oportunidad, brindada en bandeja, y que no se había planteado en la década anterior, de poner en práctica sus teorías sobre el derecho de propiedad. Y la ocasión era tan importante que para ello tuvo que renunciar a sus propias ideas sobre los empréstitos y la deuda pública. Resulta difícil, en principio, no estar de acuerdo con su crítica global al proyecto de Mendizábal:

"Pretender, pues, redimir la deuda nacional sin arreglar antes el estado desordenado de nuestra hacienda; y pretender nivelar ésta con las atenciones del gobierno sin poner antes a la nación en la posibilidad de aumentar sus productos, es un proyecto mezquino, insuficiente y miserable; es querer edificar principiando por el techo; es querer hundirnos y hundir a muchas generaciones futuras en un abismo de calamidades". (pag.372)

A pesar de ello, sin embargo, la mayoría de los puntos concretos en que basó la defensa de su plan (destinados a convencer a propietarios y tenedores de títulos fundamentalmente) podían a su vez convertirse en argumentos en contra del suyo. Es lo que hemos intentado llevar a cabo, en hipótesis, llevándolos a un terreno en el que él incidió sobremanera: su gran facilidad de ejecución frente al caos que suponía el de Mendizábal.

Nuestra conclusión en este apartado será, por lo tanto, no una crítica de las intenciones de Flórez Estrada sino una llamada de atención a su posible falta de clarividencia y lucidez para hacer un análisis de las fuerzas y motivaciones imperantes en el contexto en que se desenvolvió, así como de los resultados previsibles tanto del plan que criticaba como del suyo propio. Y dado que profetizó las consecuencias de ambos con un tono en ocasiones apocalíptico, en ese sentido y sólo en ese sentido, habría que reducirle, quizás, a la condición de un profeta menor.

Con objeto de facilitar la localización de los textos que se citarán en las páginas que siguen, se ha optado por indicar a continuación los títulos de los capítulos y artículos a que corresponden. La paginación se refiere a la edición de 1958 preparada y prologada por ARTOLA:

- "De los diferentes sistemas de arrendar la propiedad territorial". (pags.107-115). Dice ARTOLA que este capítulo aparece en la edición de la "Economía Política" de 1835.

- "De la principal causa que impide la debida recompensa del trabajador y de los medios más conducentes a hacerla desaparecer". (pags.115-121). Ignoro si este capítulo corresponde literalmente al texto publicado en 1839 "La cuestión social, o sea, origen,latitud y efectos del derecho de propiedad" que dió pie a la respuesta de La Sagra, pero en él se contiene las mismas ideas.

- "De los empréstitos públicos". (pags.321-325)

- "Del uso que debe hacerse de los Bienes Nacionales". (pags.361-364). Se publicó el 28-2-36.

- "Contestación de Don Alvaro Flórez Estrada a las impugnaciones a su escrito sobre el uso que deba hacerse de los Bienes Nacionales". (pags.367-383). Ignoro la fecha de aparición, pero debió ser en el mismo mes de marzo de 1836.

- "Contestación de Don Alvaro Flórez Estrada al artículo publicado en el número 194 de "El Corresponsal" en el que se impugna por el señor Don Ramón La Sagra su escrito sobre la cuestión social, o sea sobre el origen, latitud y efectos del derecho de propiedad". (pags.387-406) . Debe ser de 1839.

11.3.2.- SISTEMAS DE ARRENDAMIENTO

a) De simple arrendamiento:

"La suerte del simple arrendatario es preferible a la del parcero porque, sin embargo de hallarse expuesto a más pérdidas y riesgos que éste, también tiene más esperanzas, y por tanto, mayores utilidades. El parcero es un mero trabajador o jornalero, el simple arrendatario es a la vez trabajador y capitalista.

...La falta de capital para el conveniente cultivo de la tierra perjudica al propietario, pues la tierra que no se cultiva como corresponde, cada año se deteriora más y más. Los arriendos de corta duración perjudican al colono retrayéndole de hacer mejoras costosas sin las que nunca una empresa agrícola llegará a ser medianamente lucrativa.

Sin el concurso simultáneo de las dos indicadas condiciones los simples arrendatarios no son verdaderos colonos ...En España, entre mil arrendatarios apenas se hallarán dos verdaderos colonos; mejor diré, en la mayor parte de las provincias, esta clase no se conoce.

Los arriendos en España, por falta de capitales, tienen el defecto de ser muy en pequeño. Así, el labrador carece de medios para dar a toda su familia constante ocupación ...Una labor en pequeño exige iguales faenas que una en grande. El labrador que dirige diez obreros, podría dirigir treinta o cuarenta. Si en el terreno arrendado por un colono estuvieran reunidads las heredades que se cultivan por tres, cuatro o más labradores, se ahorrarían muchos gastos de los que se efectúan en caminos, riegos y cercados. El labrador en grande economiza más que el labrador en pequeño en sus continuas luchas con el propietario, con el jornalero y con el consumidor ...En una palabra, el labrador en pequeño nunca logrará disfrutar de una suerte exenta de apuros y de ansiedad". (pags.113-4)

b) De arrendamiento enfitéutico:

"...el más oportuno después del patriarcal para los adelantos de la civilización ...El propietario se reserva una renta por el dominio directo, o sea, por el derecho de propiedad. El colono por la renta que paga se hace copropietario de la finca, disponiendo del dominio útil, es decir, de las ganancias que de ella puede reportar.

La enfiteusis es el sistema mejor calculado para el individuo y la comunidad. Asegura al labrador la completa recompensa del trabajo y del capital empleado en cultivar la tierra ajena: y al mismo tiempo inspira al propietario la confianza más cabal de que su finca no se deteriorará y de que el colono con puntualidad le entregará el canon por ella estipulado, siendo semejante sistema el que proporciona colonos más pudientes. Por ningún otro se reúnen con igual facilidad el interés del propietario y el celo del cultivador. Por ningún otro se enriquecen tanto y tan pronto, el propietario, el colono y la sociedad.

Sin embargo de tan indudables ventajas no es probable que dicho método se generalice. El dueño de una finca, aún en el caso de no tener el capital que su cultivo requiere, difícilmente renuncia su uso en perpetuidad. Para desvanecer tan nociva repugnancia convendría establecer enfiteusis no perpetuas, sino temporales, y bajo condiciones que inspirasen al colono completa confianza de que él o sus herederos obtendrían la recompensa de sus faenas, y al propietario seguridad de que a cierto plazo se aumentará la renta de la finca cuyo dominio útil provisionalmente se había cedido". (pag.114)

11.3.3.- EL DERECHO DE PROPIEDAD

"Las grandes revoluciones acaecidas de tiempo en tiempo en los diferentes pueblos del globo, por variadas que se presenten, con muy rara excepción no proceden sino de leyes que más o menos vulneran el derecho de propiedad, cuyo necesario resultado es la mendicidad y la abyección de las clases trabajadoras.

...No existiendo riqueza alguna que no sea producto de la industria del hombre, ni propiedad que no radique sobre una riqueza, se deduce que el derecho enunciado trae su origen del trabajo. Se deduce también del modo más patente que la tierra y los restantes dones de la naturaleza, siendo producto exclusivo de la inteligencia y voluntad del Criador, no pueden convertirse jamás en propiedad del individuo.

...Nadie reprueba de mejor buena fe que yo la absurda doctrina de cuantos establecen nuevas bases sociales aboliendo el derecho de propiedad, el más importante y necesario de los derechos conocidos. Nadie rechaza con más cordial sinceridad que yo las deletéreas ideas del comunismo, del socialismo y de los sansimonianos, moral esencialmente opuesta al derecho de propiedad ...Lo que por consideración al respetable derecho de propiedad yo reclamo es que no se le de una latitud excesiva, una latitud antinatural, una latitud destructora de lo que aparenta defender.

...la tierra es un don igualmente natural, y en consecuencia, tan inapropiable como las fuentes, los ríos y los mares. ...La doctrina relativa a desaprobar la apropiación de la tierra no merece ser calificada de una utopía concebida en una imaginación enfermiza. Tiene en su apoyo la autoridad de los códigos más respetables de la antigüedad". (pags.115-117)

"Los más célebres escritores de nuevas bases sociales -Owen, Thompson, Furrier, Raibaud de l'Ange- quieren que desaparezca el derecho individual de la propiedad territorial y que ésta se distribuya entre familias o sociedades, y en determinadas porciones que no excedan del terreno que puedan cultivar" (pag.378)

"Siendo indudable que la tierra no puede apropiarse, por no ser producto del hombre, no cabe fundamento sólido para oponerse a que el jefe del Estado sea el que la distribuya con arreglo a las leyes de la Creación en las que se apoya el derecho de propiedad. Para realizar semejante idea, antes de todo es necesario resolver de qué manera los gobiernos dispondrán de toda la propiedad territorial sin recurrir a medios violentos.

Tal dificultad sería insuperable si se tratase de efectuar la reforma súbitamente, pero efectuándola con detenimiento, sin lastimar los intereses creados, no ofrecería sino ventajas de la mayor entidad.

...Dos disposiciones son suficientes. Primera, declarar que el Estado tanteará todas las fincas raíces que los propietarios pongan en venta. Segunda, imponer una contribución destinada a comprar las fincas inmuebles que se vendan. Semejante propiedad debería arrendarse por una renta más bien módica que subida a los que la cultivan por sí mismos (1). No nos hagamos ilusión. La sociedad no llegará a verse organizada como corresponde, mientras que la obligación de trabajar no sea extensiva a todos los asociados...

NOTA (1): No se haga el fútil argumento de que no estamos en disposición de echar un impuesto con el objeto indicado. El economista no escribe para una época dada, ni para un país determinado; escribe para todos los tiempos y para todos los países. Trata siempre de los intereses del género humano." (pags.120-121)

11.3.4.- LOS EMPRÉSTITOS

"Como los gobiernos se gastan en tiempos de paz la suma total de las contribuciones, cuando declaran una guerra se ven en la necesidad de recurrir a medios no comunes.

...A fin de no contraer empréstitos, ni de imponer contribuciones extraordinarias, los gobiernos de la antigüedad acudían al medio a que en el día recurren los déspotas de Asia: atesoraban en tiempos de paz.

Los economistas y políticos del siglo rechazan semejante idea, así porque priva a la industria de capitales, como porque expone a los gobiernos a grandes riesgos, excitándoles a empresas ambiciosas siempre contrarias a la prosperidad de las naciones, siempre funestas al reposo de los pueblos.

Aunque los escritores modernos están acordes en desaprobar este sistema, no por eso convienen en la elección del que debe sustituirle. Los unos sostienen que deben cubrirse con impuestos extraordinarios exigibles dentro de un año y otros prefieren el recurso de los empréstitos sin plazo fijo, y no falta quienes pretendan que unas veces conviene usar de empréstitos y otras atenerse a nuevos impuestos.

...He aquí como raciocinan los segundos,...`Una deuda nacional, dicen, es una verdadera riqueza; es un nuevo manantial inventado por los gobiernos modernos del que surten numerosos elementos de prosperidad. Es un fondo inagotable para el comercio; una potencia monetaria para la circulación; una máquina poderosa para la industria; ella , en fin, no hace más que dar destino a capitales que en otro caso no le tendrían. La fuerza de un Estado depende de su crédito; éste igualmente enriquece a un estado que a un particular. En tiempos comunes es un medio eficacísimo para los medros del país; en tiempos de apuros es una verdadera arca de salvación'.

Las más sencillas reflexiones bastarán para destruir tan pomposos asertos. Sin embargo, merecen la aprobación de un número considerable de cortesanos siempre dispuestos a sostener los abusos y errores de las clases más elevadas ...Los empréstitos obtienen los aplausos de los parásitos que participan de las insensatas prodigalidades de la Corte, de cuyo modo logran pasar una vida de ocio y profusión. El deplorable sistema de empréstitos se halla en consonancia con los inmorales proyectos de una nueva especie de especuladores de Bolsa, que en lugar de cambios útiles y productivos, no hacen sino compras y ventas ficticias.

...El capitalista, con el préstamo, liberta sus riquezas de todo recargo sucesivo sin que se vea sometido a formar en razón a sus facultades parte de la renta nacional.

...Suponer que el sistema de empréstito proporciona destino productivo a capitales que en otro caso no le tendrían es una quimera. Semejante sistema, en vez de emplear en la producción fondos improductivos, consume gran parte de los que eran productivos.

...Es un error suponer que los capitalistas se hallen jamás imposibilitados de colocar sus fondos en un destino lucrativo.

...La facilidad que el sistema de empréstitos ofrece a los gobiernos para gastar las riquezas que a la posteridad exclusivamente incumbe reembolsar, es causa de que no pongan coto a su imprudente profusión, olvidándose que sin una constante frugalidad en sus gastos no es posible el bienestar de los asociados. No sólo devoran las riquezas existentes; devoran las que todavía están por formar.

...Ricardo ...afirma: "una nación que se ha metido en las dificultades inherentes al sistema de empréstitos obraría sabiamente si se desembarazase de ellas vendiendo la parte de propiedad suficiente a extinguir la deuda". Este plan ha sido propuesto varias veces, pero no creo tengamos virtud para llevarle a ejecución.

En atención a los incalculables sacrificios que el sistema de empréstitos lleva consigo, opino que sería muy ventajoso a un país redimir la deuda vendiendo la propiedad que al efecto se necesitase.

...De lo expuesto se debe inferir que sólo la inmoralidad, el hábito de la profusión y la carencia de conocimientos económicos, han podido ocasionar que los empréstitos no inspiren toda la aversión que se merecen. Una deuda pública, si no se amortiza pronto, dentro de pocos años, dice Hume, no presenta más alternativa que la decadencia del país y la bancarrota del gobierno" (pags.321-325)

 

 

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Última actualización:
21/03/06